2 de mayo – 29 de junio de 2008

Centro de Arte Contemporáneo / Cuenca


Recortando la pintura nos muestra los últimos trabajos de la artista Encarna Sepúlveda realizados en 2007 y 2008; se compone de  pintura de gran formato y de obra sobre papel, tratándose la primera de acrílicos sobre tela pegada a tabla  y los dibujos, de collage sobre papel.

Encarna.jpg

La pintura de Encarna Sepúlveda se enmarca dentro de la abstracción y más concretamente en la abstracción que se ha denominado redefinida, entendiéndose como tal la abstracción finisecular. Esta abstracción se caracteriza, a diferencia de la de anteriores épocas, en que  en ella todo se mezcla,re-definiendo  lo  que ya existía, creando un nuevo sistema de relaciones, abriéndose a la posibilidad de diversos tipos de significado y de interacción con otras formas ,incluso pudiendo llegar a convivir la abstracción y la figuración en un mismo cuadro, sirviendo de instrumento dialéctico entre formas y teorías diversas  .La pintura pues, se ha contaminado ,ha trastornado la lógica de la clasificación, pero  también ha ganado en libertad.

Todas estas características las encontramos en la pintura de Encarna Sepúlveda, donde, a grandes rasgos ,podemos decir que  conviven las formas geométricas y las orgánicas, , las zonas amplias de color y los grafismos más diversos ,superando cualquier idea de conflicto.

Como apunta el crítico de arte Santiago B. Olmo desde mediados de los noventa, Encarna Sepúlveda ha ido construyendo un vocabulario de formas, determinadas en su estructura por el color y por patrones de fondo ,entendidos éstos como estructura de base y de arranque  para un discurso de formas  en el primer plano: primer plano y fondo a veces se diluyen ,a partir de una selectiva superposición de planos y niveles, y donde conviven realidades diferentes, a veces contradictorias y donde resultan indisolubles aspectos que nos remiten tanto a lo racional como a lo emotivo ,estando ambas  entrelazadas, siendo complementarias.

En las obras realizadas a partir del 2002 empieza a aparecer una visión más sintética de las formas, una arquitectura formal, equilibrada y compleja, con un rigor donde predomina lo constructivo y donde sin embargo conviven las formas orgánicas, que aparecen contenidas, perfectamente definidas  y recortadas, evocándonos el collage.

Desde el punto de vista del color  hay que destacar el inicio del uso ,en esta etapa de una gama centrada en los magentas y los verdes muy vivos ,gama con la que ha seguido trabajando  hasta el 2007,año en que abandona los colores magenta para centrarse en la gama del verde.

A  lo largo de su trayectoria  ha ido desarrollando esa arquitectura de la que hablábamos, convirtiéndola en estructuras muy definidas y en  las que introduce lo que podemos denominar retículas  (de hecho su serie que abarca del 2004 al 2007 la titula “Retazos”) entendiendo como tal fragmentos de una obra mayor y que se mezclan compositivamente con otros elementos geométricos que actúan de fondo  en una clara diferenciación de figura y fondo ,creando un juego ,un lenguaje de contrastes , tensiones, y yuxtaposiciones. Son composiciones llevadas al límite, donde todos los elementos que intervienen aspiran a una unidad, pudiendo decir que se trata de una unidad basada en el contraste, un equilibrio basado en la tensión, en la unidad de opuestos.

encarna Sepúlveda.jpg

Ese contraste  se intensifica de forma absoluta cuando  en su obra del 2006 comienza a introducir el color negro como fondo, a veces ocupándolo todo y otras, grandes zonas del mismo, pasando su obra a tener dos colores predominantes: el negro y el verde, derivando este último en verdes cada vez más  ácidos y   más intensos.

Encarna Sepúlveda maneja con enorme maestría esos elementos combinándolos y sometiéndolos a sutiles modificaciones donde existe una estrategia conceptual minuciosa, desarrollando su pintura con enorme exactitud. Para Italo Calvino exactitud quiere decir sobre todo tres cosas: un diseño de la obra bien definido y calculado, la evocación de imágenes nítidas, incisivas y memorables y un lenguaje lo más preciso posible; construyéndose por tanto el cuadro de una forma controlada.

Podría decirse, por tanto, que  en la evolución de su obra  , ha ido dejando atrás cierto neoexpresionismo para centrarse en propuestas que podrían estilísticamente calificarse como post-minimalistas. En este trayecto se puede asistir a la metamorfosis que han experimentado determinados  elementos  gráficos  que han ido repitiéndose  a lo largo de su obra y que van desde trazos de  una factura suelta a  estructuras más o menos geométricas y que son una característica fundamental en su obra.

En referencia a este proceso, podríamos señalar que Encarna Sepúlveda ha ido recortando cada vez más la pintura en esta última etapa, y donde hay que destacar la importancia de su obra sobre papel realizada a base de collage, de modo que dibuja poniendo y quitando, poniendo y añadiendo, superponiendo los planos ,en un juego de tintas planas y papeles dibujados.

La  colección de cuadros y obra sobre papel que aquí presenta  son los más austeros, quizás por el reduccionismo aplicado a las composiciones y a las formas, y a una gama cromática limitada. Y en una vuelta de tuerca el cuadrado ha ido cediendo paso al prisma y al cubo, que como apunta el crítico Ricardo Forriols en su texto para el catálogo de esta exposición:”el cuadrado elevado al cubo, que interviene como un elemento figurativo, constructivo….” confiriéndole    sin embargo  a esta conocida  imagen  una nueva identidad.

La exposición permanecerá en la Fundación Antonio Pérez desde el día 2 de mayo hasta el 30 de junio de 2008.

 

DSC_0279.jpg

Consorcio Ciudad de Cuenca.jpg

Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Diputacion de Cuenca

Fundacion Antonio Pérez

Ayuntamiento de San Clemente.jpg

Ayuntamiento de Huete.jpg